LA NOVELA REALISTA: RASGOS Y TEMÁTICA
La novela realista presenta unos rasgos muy característicos:
-La historia que narra, aunque inventada, debe ser verosímil. Para ello los personajes deben estar basados en la realidad
-La atención al detalle es fundamental. Son muy numerosas las descripciones
-El lenguaje debe reproducir con la mayor exactitud posible la forma de hablar de los personajes
-Los protagonistas pueden ser individuos concretos o grupos sociales
-Las novelas tienen una clara intención moral
La temática de la novela relista y naturalista es muy variada, aunque algunos temas recurrentes podrían ser:
-El amor y sus problemas .Se abordó desde distintas perspectivas: el amor imposible ( por ejemplo el amor entre hermanos en “La madre naturaleza” de Pardo Bazán o la relación amorosa donde interviene un clérigo en “La Regenta “ de Clarín), las disparidades sociales ( la criada y el señorito en “Morriña” de Pardo Bazán ) o las confrontaciones ideológicas (“Doña Perfecta” de Galdós )
-El matrimonio y el adulterio. Argumento utilizado en “Madame Bovary” de Gustave Flaubert, “Ana Karenina “ de Tolstoi y “Fortunata y Jacinta” de Galdós
-La familia y su vivienda. Se estableció una diferencia clara entre el hogar urbano de la burguesía y el resto de las viviendas.
-Dualismo religioso e ideológico, tanto en el terreno político como en el social, por ejemplo, “El escándalo” de Alarcón, “Doña Perfecta” o “Miau” de Galdós y “La Regenta” de Clarín.
ESCRITORES REALISTAS: TENDENCIAS
La postura de los autores ante el realismo no fue uniforme. Entre los intelectuales y escritores se entabló una discusión sobre qué aspectos de la realidad había que llevar a la novela. La respuesta dependerá de sus orientaciones ideológicas ( según sean progresistas o conservadores)
Tendencia idealizante. Pedro Antonio de Alarcón y José María Pereda. Desde posturas tradicionales y conservadoras eran partidarios de ofrecer la parte más amable de la realidad y rehuían los aspectos más crudos o desagradables. Alarcón escribió que el arte debía ser bastante más que “una ventana con vistas a la calle”Este autor participó en la campaña de África y publicó sus crónicas en la prensa reuniéndolas luego bajo el título “Diario de un testigo de la guerra de África”. Su producción literaria abarca dos etapas: una primera mas cercana al Romanticismo y al costumbrismo en las que publicó artículos costumbristas y su novela “El final de Norma” y otra posterior de evolución hacia la novela realista con dos obras, “El sombrero de tres picos” y “El escándalo”. De José M.Pereda destacamos que comenzó escribiendo cuadros y escenas de costumbre, recogidos más tarde en sus “Escenas montañesas “ y en “Tipos y paisajes”, pero luego escribió sus llamadas novelas regionales, entre las que destacan “El sabor de la tierruca” “Sotileza” y “Peñas arriba” donde idealiza la vida rural y el paisaje de la tierra cántabra.
Postura esteticista. Juan Valera. Trabajó como diputado, periodista y comenzó la carrera diplomática, siendo elegido miembro de la Real Academia de la Lengua. Juan Valera rechazó los excesos románticos, así como el tono moralizador de algunas novelas realistas. Buscaba la belleza y fue partidario de excluir lo feo y desagradable. No copia la realidad, pero tampoco se deja llevar por la imaginación: se basa en la observación de sus recuerdos y en la experiencia. Escribió cuentos, crítica literaria ( “Apuntes sobre el nuevo arte de escribir novelas”) y novelas ( “El comendador Mendoza”, “Doña Luz” , “Juanita la Larga” y “Pepita Jiménez”) En esta última Pepita Jiménez, una viuda de veinte años, y el seminarista don Luis de Vargas se enamoran durante la estancia de éste en el pueblo de Pepita. La primera parte está compuesta por una serie de cartas que envía el seminarista a un tío suyo canónigo, en las que cuenta sus impresiones y en la segunda parte desarrolla la historia de amor. Lo novedoso de esta novela radica en el profundo análisis que el autor hace de la psicología femenina.
El realismo puro. Benito Pérez Galdós y Leopoldo Alas, Clarín. Máximos representantes del Realismo desde posturas progresistas. Pretenden mostrar la realidad lo más objetivamente posible
Tendencia naturalista. El Naturalismo puro no se dio nunca en España, aunque influyó en algunos autores como Blasco Ibáñez o Emilia Pardo Bazán
El blog de Lengua y Literatura de Fran. En este mi humilde blog podréis tener acceso a curiosidades, ejercicios, videos, etc, relacionados directa o indirectamente con la asignatura que imparto. Si tenéis alguna sugerencia mandadme los comentarios y haré lo que buenamente pueda. Y recordad: "Verba volant, facta manent".
lunes, 30 de enero de 2012
miércoles, 21 de diciembre de 2011
miércoles, 4 de mayo de 2011
Tòpicos románticos
Tópicos propios del Romanticismo:
El Romanticismo es enemigo de las fórmulas estereotipadas y repetidas porque estima que su originalidad es nula y revela una imaginación agotada; se olvidan, pues, los lugares comunes sustituyéndolos por símbolos personales o mitos relacionados con la rebeldía o la naturaleza o en todo caso se buscan aquellos tópicos relacionados con la erosión del tiempo, la decadencia y la crítica.
Caracteres nacionales en el XIX se pone de moda la doctrina de los caracteres nacionales, según la cual existe una personalidad colectiva natural con un carácter definido en cada pueblo o nación de Europa o Asia, volkgeist, que se refleja en su literatura y mitos y en la descripción de sus costumbres o costumbrismo.
El héroe rebelde. Ya sea Guillermo Tell, Don Carlos, Don Juan, Prometeo, el libertino o el pirata, los héroes románticos se crean sus propios valores morales, no se someten a ningún valor ético establecido y no pretenden ser modelos de conducta.
Las ruinas representan la victoria de la naturaleza sobre la civilización, la victoria de la eternidad sobre lo efímero de los esfuerzos humanos.
Símbolos personales como el albatros de Baudelaire representa al poeta condenado por su sensibilidad a la degradación y la autodestrucción a cambio de generar la belleza de la poesía; el cuervo de Poe representa el deseo de autoatormentarse. La violeta de Gil y Carrasco representa el emblema de su vida.
El Romanticismo es enemigo de las fórmulas estereotipadas y repetidas porque estima que su originalidad es nula y revela una imaginación agotada; se olvidan, pues, los lugares comunes sustituyéndolos por símbolos personales o mitos relacionados con la rebeldía o la naturaleza o en todo caso se buscan aquellos tópicos relacionados con la erosión del tiempo, la decadencia y la crítica.
Caracteres nacionales en el XIX se pone de moda la doctrina de los caracteres nacionales, según la cual existe una personalidad colectiva natural con un carácter definido en cada pueblo o nación de Europa o Asia, volkgeist, que se refleja en su literatura y mitos y en la descripción de sus costumbres o costumbrismo.
El héroe rebelde. Ya sea Guillermo Tell, Don Carlos, Don Juan, Prometeo, el libertino o el pirata, los héroes románticos se crean sus propios valores morales, no se someten a ningún valor ético establecido y no pretenden ser modelos de conducta.
Las ruinas representan la victoria de la naturaleza sobre la civilización, la victoria de la eternidad sobre lo efímero de los esfuerzos humanos.
Símbolos personales como el albatros de Baudelaire representa al poeta condenado por su sensibilidad a la degradación y la autodestrucción a cambio de generar la belleza de la poesía; el cuervo de Poe representa el deseo de autoatormentarse. La violeta de Gil y Carrasco representa el emblema de su vida.
viernes, 15 de abril de 2011
jueves, 14 de abril de 2011
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